El electricista es más que una novela histórica: es un homenaje a Barcelona. Eduard Abadía, nacido y residente en la ciudad, vuelca en esta obra su amor por sus calles, su memoria y su identidad cultural.

La historia sigue a Ricardo, un joven que llega a una ciudad llena de oportunidades pero también de tensiones sociales. La rebelión obrera, el auge industrial y los ecos de la Primera Guerra Mundial sirven como telón de fondo para un relato de crecimiento personal y transformación colectiva.

Abadía construye una Barcelona vibrante, contradictoria y llena de matices. Su formación sociológica se refleja en la precisión con la que retrata las dinámicas sociales, mientras que su sensibilidad artística aporta una mirada íntima a los personajes. El resultado es una novela que combina rigor histórico con emoción narrativa.

El libro destaca también por su ritmo ágil, casi cinematográfico, que permite que la historia avance con fluidez sin perder profundidad. Es una obra ideal para quienes disfrutan de novelas históricas con alma y de personajes que evolucionan junto con su entorno.